jueves, 2 de junio de 2011

Pedro Varela y la Solución Final. Un artículo de Acacio Luis Friera: “Todos deseamos que Pedro vuelva pronto de donde nunca tendrían que habérselo llevado”.

Algunas veces porque sí, otras porque nuestra mirada se detiene en algún objeto del pasado, nos gustaría volver atrás para repetir lo que en su día realizamos o, la mayoría de las veces, para rectificarlo o simplemente no hacerlo. Pero los acontecimientos son perennes, ocurren y ahí se quedan aunque solemos consolarnos pensando que será por algo.

Pedro decidió ser piloto de caza pero justo antes de entrar en la academia de vuelo decidió que consagraría su vida  a defender a los vencidos de la SGM que, humillados y ultrajados, murieron sin ver el resultado de sus esfuerzos y sacrificios en pos de una Alemania digna.

¿Qué tenía que ver Pedro con acontecimientos tan alejados en espacio y tiempo? Cuando nos conocimos, hace ya más de treinta años, y le expresé mi deseo de colaborar en sus proyectos, me dijo: “Has sentido la llamada del Norte”. A partir de ese momento me enrolé en una tripulación que aunque sin rumbo se dirigía a un lugar predestinado.

Comencé colaborando con lo que sabía hacer poniendo mis ideas y diseños al servicio de nuetros ideales, pero ese eslabón ineludible entre pensamiento e imagen me adentró en un antigüo planeta que aún humeante clamaba justicia y el don de la verdad: El socialismo nacional.

Los años de existencia de esa revolución se estaban, se están, pisoteando freneticamente desde 1945, la nefasta desinformación  que llena libros y mentes son como una maldita gota malaya que acaba horadándolas inexorablemente y transformando una idea social genial en un cubo de basura. Y ahí comienza, para los defensores de la Verdad, el dilema: O te conviertes en un creyente más de lo que conviene al sistema (y no acuden las moscas de los problemas) o eres el blanco perfecto de sus iras.

Si elijes la primera opción no hay nada más que decir pero si escojes la segunda tu vida se impregna de una sana curiosidad, una curiosidad que quizás nunca será colmada pero que te lleva al convencimiento de que estás luchando por algo justo que te dignifica.

Pedro está orgulloso de haber elegido esa opción dura pero gratificante, pero lo que tenía que ser simple y llanamente una forma de pensar y actuar se ha convertdo en una persecución contra su persona y su pensamiento, Pedro se ha convertido en una pesadilla para un sistema que en teoría lo permite todo pero que no deja hacer nada, así pues, y de la forma más impune le han metido entre rejas con acusaciones más propias de un régimen dictatorial bananero que de una, se supone, Democracia Occidental donde palabras como “racismo” y “genocidio” se han convertido en una parcela del infierno de Dante al transformar su significado y ponerlas en biografias que se desean vituperar.

Pedro tuvo presiones mucho antes de ser encarcelado. Quisieron que abandonara su visión de unos acontecimientos que, aunque pasados hace más de setenta años, aún pueden perjudicar a muchos que han vivido de ellos falsificándolos. Pero a pesar de dejar que destrozaran su librería, que fueran agredidas quienes la  regentaban y que que quemaran sus libros en plena calle, no lograron sus propósicos de “domesticación”. Ante tal resistencia solo quedaba la “solución final”: El encarcelamiento.

Allí también ha sido presionado bajo promesas de bonanza si cerraba la librería para “tranquilidad de todos” y de paso no promovía las conferencias que semanalmente se dan en el local posterior. Pero Pedro no cede ni un ápice y el efecto que le producen esos ” consejos” es el contrario, dándonos más impulso para defender su posición y , de paso, la nuestra.

Dentro de muy pocos días nuestro amigo y camarada cumplirá medio año de presidio y como no ha renunciado a nada pues tampoco ha habido premio en forma de Segundo Grado, así  de sencillo.

Todos deseamos que Pedro vuelva pronto de donde nunca tendrían de habérselo llevado.

Acacio Luis Friera

(En la fotografía Pedro Varela a la edad de 18 años.)


Fuente: Patriotas.es

2 comentarios:

  1. Gracias por publicar mi artículo, la difusión del caso "Pedro Varela" es imprecindible.
    Si podeis rectificar mi apellido os lo agradeceria. Gracias de nuevo

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  2. Casos como este deben ser difundidos por muchos obstáculos que nos encontremos.
    Disculpa el error, ya está rectificado. Un saludo

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